Planificar antes de amueblar: todo lo que debes tener en cuenta antes de elegir muebles

Estrenar casa o empezar desde cero en un piso vacío es emocionante, pero también puedes experimentar algo de estrés. Muchas personas quieren resolverlo todo rápido. Sin embargo, todo proceso de interiorismo requiere de planificación y calma.
Publicado por Laura Pou · 28 de enero de 2026
Planificar antes de amueblar: todo lo que debes tener en cuenta antes de elegir muebles

Si estás pensando en decorar una estancia o toda tu casa desde cero, ¡enhorabuena! Esta sensación suele ser muy gratificante, aunque también puede resultar abrumadora. Pero no te preocupes, porque en Livitum contamos con expertos y hemos recopilado los principales consejos para amueblar tu espacio sin complicaciones. 

Aunque para evitar errores, lo mejor es contar con la ayuda de una diseñadora de interiores que se ocupe de todo, ¡mira nuestros packs de diseño!

1. Observar, definir y medir: primeros pasos

Antes de embarcarnos en la aventura de comprar muebles sin ton ni son, vamos a sentarnos a reflexionar. O, mejor dicho, vamos a “caminar”. Lo primero que debes hacer para amueblar desde cero un lugar es observar. Camina por cada habitación, abre y cierra puertas, observa en cuáles hay más luz natural o ruido exterior. Todos estos factores nos ayudarán a definir qué estancia es para cada actividad y dónde ubicar los muebles que vas a escoger. Por ejemplo, en un dormitorio con vistas a la calle y excesivo ruido, es mejor no colocar la cama cerca de la ventana. Asimismo, en un salón con poca luz natural, tendrás que dejar que los rayos de sol circulen libremente sin tapar la ventana con ningún mueble. 

En segundo lugar, nos toca sacar la cinta de medir. Tomar medidas es clave para evitar arrepentimientos y errores mobiliarios. Anota el largo y el ancho de cada habitación, la altura de los techos, la posición de enchufes, radiadores y ventanas, y el ancho de pasillos y puertas.

Con estas medidas puedes dibujar un plano simple que te guiará cuando veas un sofá que te encanta o una mesa muy rebajada. Así, vas a comprobar si realmente cabe, si deja paso suficiente o si bloqueará una puerta.

También es buen momento para fijarse en detalles prácticos: la apertura de las puertas, si alguna ventana choca con un posible cabecero, si hay un radiador justo donde imaginabas la estantería. Cuanta más información tengas ahora, menos sorpresas después.

2. Piensa en tu cotidianeidad y adapta la casa a tu estilo de vida

Los espacios deben adaptarse a nuestro estilo de vida… y no al revés. Está genial inspirarse en revistas y mirar muchas fotos con ideas, pero lo que realmente pesa es que el entorno sea funcional para ti y para tu familia. 

Antes de comprar los muebles, hazte algunas preguntas sencillas: ¿Dónde te gustaría desayunar? ¿Vas a trabajar desde casa y cuántas horas? ¿Prefieres ver series en el sofá o en la cama? ¿Tienes demasiados libros o ropa? ¿Necesitas almacenaje extra? 

Las respuestas a este tipo de preguntas te ayudarán a elegir con cabeza. Quizás pensabas destinar parte del presupuesto a una consola de mármol natural para el recibidor… pero lo cierto es que tendrás que usar un extra económico para aumentar el espacio de almacenaje porque tienes demasiados libros. Este es solo un ejemplo, pero lo cierto es que diseñar tu entorno va justamente de eso: adaptar la vivienda, satisfacer necesidades y crear un ambiente funcional para tu rutina diaria. 

3. Distribución y circulación: la comodidad antes que todo 

Una casa cómoda es un hogar donde podemos caminar libremente sin golpearnos o chocar con los muebles. Los recorridos principales se repiten todos los días: de la entrada al salón, de la cocina al comedor, del dormitorio al baño. Por eso, antes de comprar cualquier pieza, conviene pensar dónde van a ir los muebles grandes como sofás, mesas o camas. Vigila cómo los vas a repartir a lo largo de la vivienda para que no se acumulen los muebles más voluminosos en una sola zona ni bloqueen el paso. 

Imagina estos trayectos con la casa amueblada. Si hace falta, marca en el suelo con cinta el espacio mínimo que quieres dejar libre para pasar alrededor del sofá, entre la mesa y las paredes, o a los pies de la cama. Así, verás enseguida qué zonas conviene mantener despejadas, dónde puedes permitirte muebles más profundos y qué rincones funcionan mejor con piezas ligeras.

Algunos tips que deberías tener en cuenta: 

  • En salones estrechos, suele funcionar mejor colocar el sofá pegado a la pared larga y elegir una mesa de centro ligera que no obstaculice el paso. 

  • En pasillos pequeños, te aconsejamos renunciar a muebles voluminosos. Si quieres decorar, hazlo con algún aplique o un perchero ligero. 

  • En recibidores pequeños, no necesitas demasiado. Con un banco de madera y un colgador es más que suficiente. Eso sí, un espejo puede marcar la diferencia entre una entrada oscura y una con más luz reflejada. 

Amueblar un espacio desde cero no tiene por qué ser sinónimo de estrés o agobio. Basta con aplicar estos consejos para hacer del entorno un lugar cómodo y agradable.

¿Te gusta esta idea para tu casa?
Te ayudamos a hacerla realidad
Empezar
La casa de tus sueños diseñada por profesionales desde 59 €
Vive la experiencia de tener tu propio diseñador de interiores. Recibe tus diseños en 3D y una Shopping List personalizada. Compra todos los muebles de tu diseño y disfruta de nuestro servicio de entrega y montaje.