Techos altos, molduras, vigas de madera, suelos hidráulicos, grandes ventanales y su ubicación en el centro de la ciudad son algunas de las características por las que un piso antiguo cautiva tanto. Suelen ser espacios muy luminosos, amplios y con detalles muy especiales que los hacen únicos. Por eso actualmente están tan buscados y se han convertido en una tendencia. Pero, ¿cómo puedes conservar esas características sin que parezca una vivienda de otro siglo? Sencillamente, con algunos trucos de decoración que traerán ese piso a la actualidad en un abrir y cerrar de ojos, con lo mejor de ambos mundos: el encanto vintage y la funcionalidad contemporánea.
Para conseguir un equilibrio perfecto, la clave está en el contraste. Conservar los elementos arquitectónicos originales de la vivienda, que son los que le aportan ese carácter tan único y especial, como las molduras, los suelos hidráulicos o las paredes de ladrillos vistas, pero incorporando una decoración actual y funcional que lo convierta en un espacio práctico y moderno.
Los pisos antiguos suelen tener los techos muy altos y grandes ventanales, que aportan mucha luz. Algo que sin duda hay que conservar y potenciar. La mejor manera es usando una pintura de tonos claros y neutros como base, que ayude a reflejarla. De esta forma, visualmente el espacio parecerá mucho más amplio, luminoso y lleno de vida. Si te gustan otros tonos más oscuros o llamativos, úsalos como secundarios o como colores de acento.
La clave en este tipo de decoración está en el estilo Mix & Match. Es decir, saber combinar y mezclar diferentes estilos, texturas y colores para conseguir que los elementos clásicos de la vivienda combinen a la perfección con unos muebles contemporáneos de líneas sencillas y una decoración moderna. Siempre procurando que exista una armonía entre ellos.
Algunos trucos consisten en partir de una base neutra y clara, no mezclar más de tres estilos y evitar los excesos. Dejar que los elementos arquitectónicos se vean y hablen por sí mismos, y acompañarlos de muebles y elementos decorativos sutiles que potencien su presencia.
Los pisos antiguos suelen estar mucho más compartimentados que los modernos, de espacios más abiertos. Así que, si decides tirar algún muro, pero quieres que las diferentes zonas queden separadas visualmente, hay varias cosas que puedes hacer. Cómo jugar con la distribución de los muebles para separar ambientes, usar alfombras para delimitar las zonas, elegir diferentes tonos de pintura para marcar separaciones entre la zona del salón o el comedor, por ejemplo, o usar elementos adicionales como unos listones de madera para separar zonas.
Pero, sobre todo, no te desprendas de esas cosas que hacen que un piso antiguo te robe el corazón. Esos techos altos, ni se te ocurra bajarlos. No cambies la carpintería antigua. En su lugar, restáurala. No quites tampoco las molduras, sino más bien al contrario; en algunas zonas añade algunas molduras en la pared para dar un mayor carácter. Aprovecha al máximo todo lo que ese piso antiguo te ofrece, modernizándolo a través de los muebles y elementos decorativos.
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