Con la llegada del buen tiempo, la terraza se convierte en una de las zonas más usadas de la casa. Da igual si tienes un balcón pequeño, una terraza urbana o un jardín amplio, el objetivo siempre es el mismo: tener un rincón donde desconectar en cuanto sale el sol.
La mejor manera de sacarle partido es contar con asesoramiento profesional, como el que ofrece Livitum. Nuestro equipo de interioristas diseña tu terraza con un proyecto personalizado, visualización en 3D para que no haya sorpresas y acceso a muebles de más de 50 marcas, desde 59 euros por estancia. Descubre más de nuestro método aquí.
Para ofrecerte un extra de inspiración, hemos recopilado 19 proyectos reales diseñados por Livitum. Todas estas terrazas se han convertido en rincones soñados para disfrutar del verano.
Encontrarás terrazas XS con soluciones ingeniosas para aprovechar cada centímetro y comedores exteriores con conjuntos de mesa y sillas que invitan a largas sobremesas. Tampoco faltan las zonas chill-out con fibras naturales y textiles para garantizar el máximo confort, y una iluminación cuidada con guirnaldas y farolillos para crear magia al caer el sol. Toma nota de estos espacios al más puro estilo Livitum: listos para disfrutar, adaptados al presupuesto y gusto de cada cliente.
Esta cómoda terraza mediana se ubica sobre una alfombra de césped artificial que transmite un aire natural exquisito. Las plantas en la pared y en las jardineras laterales, así como el gran corazón de la pared principal, hacen del entorno un oasis vegetal. Amueblamos con sillones en color crema y mesitas de microcemento con textura.

Este bonito porche cuenta con un agradable comedor exterior que puede acoger hasta a seis comensales. Las sillas en verde salvia, las plantas ornamentales y la decoración en fibras naturales, provocan una atmósfera tranquila, familiar y relajada.

Este elegante comedor moderno hace de la terraza un espacio agradable y estiloso para celebrar comidas de verano. La mesa redonda permite que la circulación en la estancia sea fácil y cómoda, algo fundamental para una terraza pequeña como esta. Complementamos con detalles en gris, como los espejos enmarcados en acero.
Este precioso jardín ofrece un espacio acogedor para compartir durante el verano. La guirnalda de luces cálidas permite disfrutar del espacio durante la noche. El gran protagonista es la larga mesa de comedor en madera tratada, que se acompaña de un conjunto de sillas tapizadas.

Esta encantadora terraza llama la atención inmediatamente gracias al ladrillo visto terracota. Para descansar, optamos por un sofá modular blanco y accesorios eclécticos, como el cojín con una ilustración de un tigre, un puf de color mostaza y una alfombra vintage. La combinación consigue un ambiente singular y acogedor para gozar del tiempo libre.

Este balcón urbano ha sido revestido en madera para sumar calidez al ambiente. Amueblamos con un sofá en blanco roto, sillones a juego, dos mesitas auxiliares redondas y una cómoda tumbona blanca. La lámpara de pie de color terracota añade un punto disruptivo e interesante al conjunto.

Este ático combina una zona de estar y un comedor exterior de manera inteligente. El ladrillo visto en rojo y el césped artificial marcan el carácter del espacio, mientras que los cojines mostaza del sofá blanco aportan un contrapunto de color. Para la zona del comedor, escogimos una mesa alargada en madera alistonada, un banco de madera y sillas de fibras tejidas.

Los arcos de la fachada y los listones de madera en la pared dan un aire mediterráneo a este comedor exterior. Amueblamos con una mesa de madera y sillas de asiento trenzado, capaces de acoger a un buen número de comensales. Dos lámparas colgantes de fibra natural, plantas ornamentales y varios platos decorativos completan la decoración final.
Esta terraza acristalada se transformó en un cómodo despacho con vistas a la ciudad. Cuenta con un cómodo escritorio de madera, una silla giratoria tapizada en gris y una librería de madera para guardar libros y objetos decorativos. Hacia el fondo de la galería, ubicamos una zona de descanso y conversación, con varios sillones en blanco y plantas decorativas.

El ladrillo visto en terracota rosácea y un panel de hiedra artificial le dan mucha personalidad a esta pequeña terraza. Para lograr un efecto relajante, instalamos un sillón colgante de fibra trenzada y una mesa alta con dos taburetes. La guirnalda de farolillos acompaña los atardeceres con vistas a la ciudad.

Bajo un techo técnico con paneles de tela clara, creamos un chill-out cubierto pensado para desconectar a cualquier hora del día. Equipamos el lugar con un sofá y dos sillones de madera, cojines mostaza y turquesa, una alfombra de color beige y una mesita de centro rectangular. Dos lámparas colgantes de palillos amaderados y dos olivos ornamentales sellan la propuesta con broche de oro.

La pared de piedra oscura apilada contrasta con el toldo blanco en esta cómoda terraza. Para crear un espacio idóneo para la conversación, optamos por un sofá esquinero, un sillón a juego y una mesa de centro redonda en color blanco. Una lámpara de pie en terracota aporta un punto de color sobre el suelo de adoquines.

Este balcón de líneas minimalistas cuenta con una zona de descanso conformada por una mesita de madera clara, sillas en verde salvia y plantas decorativas. Hacia el fondo, instalamos un área de comedor con una mesa de madera y un conjunto de sillas en gris antracita.

Un jardín vertical y una guirnalda de farolillos le dan mucha vida a este patio interior sin apenas vistas. Amueblamos con una mesa de comedor pequeña en color blanco, sillas metálicas verdes y un sofá en blanco roto con cojines en verde suave. Complementamos con un sillón a juego, una mesita redonda y una alfombra de color crema con relieves y texturas.
Esta terraza se protege gracias a cerramientos de cristal, creando así una galería semiabierta que aprovecha la luz del exterior, pero que se protege ante el clima. Se combinan distintas texturas y colores de madera para ofrecer un entorno acogedor. Por eso, creamos un comedor exterior de bordes curvos con un grupo de sillas tapizadas en color crema, todo sobre una alfombra beige de terminaciones suaves.
El suelo de madera rústica acompaña a todo este porche alargado, además de darle un aire estilizado y suave. El espacio se puede disfrutar tranquilamente gracias a las tumbonas y la sombrilla. Hacia el fondo de la estancia, diseñamos el espacio de chill out con un conjunto de muebles tejidos y tapizados, acompañados de un sillón colgante muy original.
Las plantas colgantes en macetas de macramé y la gran vasija de barro le dan un aire de jardín mediterráneo a esta terraza cubierta. La equipamos con una mesita de centro vestida con flores blancas, sillones a juego con cojines en blanco roto y dos pufs tejidos en fibras naturales. También instalamos un comedor rectangular, perfecto para disfrutar de una cena o comida en un entorno natural.

La mesa redonda blanca y las sillas caladas en amarillo son las protagonistas indiscutibles de esta terraza. En el fondo, el jardín vertical sobre una pared verde agua combina con las lámparas de sobremesa. Decoramos la pared con un díptico abstracto y sumamos un banco con almacenamiento, así como una zona de chill-out.
Una celosía blanca separa visualmente esta terraza cubierta del resto del patio, con varias plantas de hoja grande de por medio. Destaca la elegante mesita de centro de color verde oliva que combina con el comedor en el mismo tono. Un sofá en verde suave y el jardín de fondo le dan a este patio un aire fresco y natural.
