Las tendencias en salones para esta próxima primavera no son nada extremadamente nuevo. Más bien se trata de una evolución natural de las propuestas de las temporadas anteriores. Sin embargo, ello no quiere decir que no haya cambios. Toma nota.
Hay una tendencia muy clara y es que las casas iguales, copiadas de revistas, sin un ápice de personalidad, desaparecen. Se impone la personalidad individual, mostrando los gustos de cada uno en la decoración del hogar. Por ello, ese minimalismo más extremo, predominantemente frío y sin matices, deja espacio para un minimalismo mucho más cálido. En el que las diferentes texturas cobran protagonismo y las maderas se vuelven mucho más oscuras.

Se buscan espacios acogedores y cálidos que, sin perder la esencia del minimalismo en el que prima el menos es más y la pureza de sus líneas, tienen más carácter. Por ello, tendrán mayor presencia los papeles pintados, con estampados potentes, algún que otro objeto o mueble vintage, así como mucha presencia de artesanía que denota esa exclusividad de las cosas hechas a mano.

Los tonos tierra siguen estando muy presentes. El interiorismo sigue apostando por tener a la naturaleza a su vera, con tonos beige, crema, marrones y detalles de colores más o menos intensos como el verde o el azul. Sin embargo, esos tonos tierra también se combinan con colores más profundos, como el berenjena o el ciruela, así como con tonos más llamativos, como el amarillo, el teja o el mostaza.

Se busca una decoración orgánica en la que las curvas siguen siendo las protagonistas. Espacios que invitan a la fluidez y al movimiento. Así que apuesta por mobiliario curvo, con los cantos redondeados, mesas de centro circulares u ovaladas, sofás de líneas curvas y sinuosas, o butacas envolventes. Y también busca la circularidad en los complementos, ya sean alfombras, cojines o elementos decorativos.

La idea es crear espacios acogedores, que te envuelvan. Sobre todo, en el salón, punto de reunión familiar y lugar de descanso y relax.

Los hogares son cada vez más tecnológicos, con pantallas, domótica o equipos de sonido. Objetos que no siempre son muy bonitos y que el diseño de interiores prefiere esconder. Con soluciones que no quiten belleza a la decoración. La solución pasa por integrarlos en el mobiliario o detrás de algún elemento decorativo.

Esta primavera también juega un papel importante la iluminación. Se buscan espacios cálidos y versátiles que se adapten a cada momento y situación. Por ello, la iluminación se viste por capas, con tantas lámparas como ambientes quieras, alejándose de la impersonalidad de los focos y acercándose a diseños más icónicos y acogedores.

La llegada del buen tiempo propicia que la conexión in&out sea tendencia. Aprovecha al máximo ese pequeño balcón o terraza y conviértelo en un espacio aprovechable donde pasar un buen rato. Pero al mismo tiempo, lleva el exterior a tu salón con plantas, materiales naturales y orgánicos, que difuminen la línea entre el exterior y el interior. Y no te olvides de potenciar al máximo la entrada de luz natural, evitando poner objetos o muebles ante ventanas o usando cortinas demasiado opacas, que no dejen pasar esa luz tan valiosa.

Si tu salón da a esa terraza, apuesta por cerramientos que, llegado el momento, puedan desaparecer fácilmente, evitando la separación entre dentro y fuera para crear un solo espacio polivalente y muy aprovechable.