Sin embargo, eso no debería ser así. La entrada es la carta de presentación de nuestro hogar. Ese espacio que invita a entrar y que define, aunque no se pretenda, cómo es la persona que habita en esa casa. Por ello, es importante mimarlo un poquito. Al igual que el pasillo. El otro gran damnificado del diseño de interiores.
Ambos tienen un gran potencial, porque al tratarse de espacios generalmente pequeños, te permiten arriesgar más con su diseño. Puedes incorporar colores más estridentes o decoraciones con más carácter, ya que no saturarán. Así que, ¿por qué no atreverse con una decoración que cause impacto? Te damos ideas.
Es una de las tendencias de la temporada. Los cuadros XXL están de moda y solo ellos pueden dejar con la boca abierta a todos tus invitados al entrar en casa. Si cuentas con una pared bastante generosa en tu entrada, es la opción ideal, porque dará color al espacio, impactará y no necesitarás muchas cosas más.
Puedes usar esa misma opción en el pasillo. Solo con una gran obra de arte puedes decorar ese espacio estrecho y alargado que nunca has sabido cómo adornar.
Aunque un papel pintado liso y con textura puede resultar muy elegante, ahora es el momento de jugar e impactar. Así que nada mejor que atreverse con un estampado exagerado, unas amplias rayas o un color llamativo.
No hace falta empapelar las cuatro paredes. Solo con una ya conseguirás lo que buscas, convirtiendo ese muro en el foco de todas las miradas.
Se han convertido en unos grandes aliados de los diseñadores de interiores, ya que unos simples paneles de listones de madera pueden convertir una decoración sosa y aburrida en un espacio cálido y muy acogedor. Además, son tan versátiles, que te permitirán crear diseños extraordinarios.
Puedes panelar toda una pared o decantarte por que solo aparezcan en determinados rincones. De suelo a techo o a media altura, a modo de arrimadero. Ya sea en el recibidor o en el pasillo, su presencia aporta carácter a cualquier espacio.
Es otra de las tendencias de la temporada. Esas hornacinas hechas de obra o de madera que pueden ser puntuales o recorrer todo un espacio. Es una propuesta muy mediterránea con la que crear ambientes muy frescos y elegantes.
En el pasillo puedes incorporar una hornacina que recorra gran parte de su espacio, incluso iluminar para conseguir un efecto impresionante al caer la noche.
Otra opción sencilla y que no cuesta mucho trabajo es incorporar molduras en las paredes. Una opción que aporta mucha elegancia a cualquier estancia, sin muchas estridencias.
Eso sí, si quieres impactar y dejar a todos con la boca abierta, apuesta por pintar las molduras de un tono diferente al de la pared, remarcando su presencia.
Sorprende con una decoración que nadie espere. Aprovecha alguna de tus aficiones o gustos para mostrarlas a través de tus paredes, incorporando por ejemplo una gran librería en el recibidor e incluso en el pasillo. También puedes decorar todo tu largo pasillo con las fotografías de todos tus viajes, a modo de galería o colgar despreocupadamente tu colección de sombreros.
Las plantas son también unas grandes aliadas de los rincones olvidados, como el recibidor y el pasillo. Así que, si eres amantes de la jardinería, apuesta por una gran planta que decore el final del pasillo o la entrada de tu casa.
Si no quieres estar colgando los cuadros, incorpora una gran balda y apóyalos en ella. Añade algún mueble vintage que enamore con su presencia y no descartes añadir alguna alfombra de vivos colores que aporten personalidad a estos dos espacios que hasta ahora tenías olvidados.