Si decorar una terraza es un desafío, imagínate un porche. Sin embargo, las ventajas y alegrías que ofrece un espacio como este son innumerables. En este diseño que preparamos para una de nuestras clientas, pusimos todo nuestro cuidado y conocimiento para lograr un auténtico refugio de exterior. ¿Crees que lo logramos? Las imágenes hablan por sí solas.
Este magnífico trabajo fue realizado por nuestra diseñadora Samanta Fernández, quien consiguió dotar de calidez a un entorno exterior para disfrutarlo como si fuera el salón de la casa: un comedor ideal para largas comidas con amigos, una zona de chill out para relajarse y hasta un rincón de cine para gozar de una maratón de películas o series. ¿Te animas a conocer este rincón tan especial?
En la zona de estar del porche se dispuso un conjunto de mobiliario de exterior en madera natural, con dos sillones y un sofá amplio a juego. Para dar mayor sensación de confort, sumamos cojines en tonos neutros y terracotas, una manta ligera y un puf de fibras que da un toque muy especial al conjunto. En el centro, una mesa baja de madera funciona como punto de apoyo para libros, bebidas o pequeños objetos decorativos. Su estatura es ideal para acentuar esta idea de espacio chill relajado. Fíjate en lo bonita que queda la mesa con el jarrón de madera oscura: como siempre, los contrastes son clave.
Para añadir un toque extra de calidez, colocamos una alfombra de exterior en color beige. La iluminación también ha sido diseñada con esmero y cuidado: una lámpara colgante tejida en fibras naturales aporta luz ambiental y refuerza la estética boho del conjunto. Además, instalamos algunos apliques y una lámpara de pie con pantalla esférica. 
Una de las zonas favoritas de este porche es, sin duda, la dedicada al cine y al entretenimiento. En la pared del salón exterior se instaló una televisión de gran formato, perfecta para ver películas, partidos de fútbol o incluso disfrutar de una tarde de karaoke. Un mueble de madera flotante con una original lámpara de sobremesa en color rojo aporta un toque distintivo y moderno. Esta integración convierte el espacio en un verdadero salón de ocio, cómodo y versátil.
Para la zona de comedor apostamos por una mesa alargada con estructura blanca y sobre de madera, rodeada de sillas de exterior con respaldo de cuerdas trenzadas. El resultado es un conjunto ligero, cómodo y muy actual.
Sobre la mesa, dos lámparas colgantes de fibras naturales marcan el eje central y aportan un aire rústico con mucho encanto. El diseño original de estas lámparas no pasa desapercibido, además de que suma simetría a toda la estancia.
La pared contigua se decoró con un gran cuadro tallado en madera de mango y un colgante artesanal que completa la escena con una pequeña dosis de estilo colonial. Una planta trepadora añade frescura y conecta el espacio con el jardín, así como lo hacen las plantas grandes en las macetas de terracota.
Tras la fase de diseño y la propuesta 3D, llegó el momento de ver el espacio terminado en la vivienda de nuestra clienta. El resultado no podría ser más satisfactorio: un porche luminoso, bien aprovechado y con una estética boho-rústica bien definida. Los toques en terracota, el uso de materiales naturales y los detalles tejidos quedan perfectamente combinados.

Las imágenes finales muestran cómo las piezas elegidas encajan a la perfección, desde el conjunto de sofás y sillones hasta el comedor exterior. La televisión se integra con naturalidad y convierte las veladas en un exquisito plan de cine en casa. Si te preguntabas cómo se protege la pantalla de la TV de las lluvias o del calor, ya puedes apreciar que el entorno se encuentra rodeado por un cerramiento acristalado. Una arquitectura perfecta para no desaprovechar ningún centímetro de este encantador porche.
