Se cree que los salones rectangulares o en planta irregular son complejos, pero la realidad es que diseñar un salón cuadrado también requiere inteligencia y buen gusto. Se puede complicar cuando intentamos incluirlo todo: sofá, mesa de centro, televisión, almacenaje y, muchas veces, comedor. El riesgo es que el espacio quede como un rompecabezas mal armado y, por lo tanto, con cero elegancia.
Pero no te preocupes, porque siempre viene bien recurrir a la visión de los diseñadores expertos para distribuir este tipo de estancia. En este artículo, te mostramos en detalle cuatro salones cuadrados que han pasado por el ojo y la técnica de Livitum para ganar amplitud, estilo y mucha comodidad.
En este salón, la zona de estar se ordena con un sofá en tono piedra y una alfombra clara de gran formato que zonifica el espacio. Destaca la elegante mesa de centro de dos niveles, perfecta para almacenar objetos pequeños o decorar con un bonito jarrón blanco, como hemos hecho.

El gesto más eficaz está en la pared: dos espejos con marcos tipo ventana fueron colocados en paralelo. ¿El objetivo? Ganar luz, claridad y ampliar visualmente la zona gracias al reflejo.

Para el comedor optamos por una elegante mesa rectangular y un conjunto de sillas tapizadas en color crema. Toda la estancia sigue una continuidad cromática: madera, beige, blanco roto y gris suave se unen para crear una base luminosa. Complementamos con pequeños acentos de textura en flores, plantas y textiles gustosos. En un salón cuadrado, esa repetición controlada ayuda a ganar armonía, dinamismo y equilibrio a partes iguales.
En esta segunda propuesta buscábamos mantener el centro de la sala con un aspecto ligero, pero con toques de color. El estar se compone de un sofá claro con chaise longue y una mesa de centro redonda, una elección muy agradecida en plantas cuadradas, ya que facilita los recorridos y suaviza la geometría del lugar. La alfombra amplia evita el efecto isla que a veces puede generar un textil en este tipo de zonas. Además de zonificar, aúna el espacio y genera un ambiente armonioso.

Sin duda, el elemento que más destaca es el precioso comedor que escogimos para este salón cuadrado. Las sillas tapizadas en verde se han utilizado con equilibrio y elegancia, añadiendo carácter a la estancia, pero sin caer en un exceso de colores combinados. El ramo de flores blancas sobre la mesa refuerza esa lectura limpia, a la vez que suma un toque romántico. 
Si quieres copiar la fórmula, reflexiona de esta forma: cuando un color aparece con fuerza en el comedor, conviene contestarle en el estar con un eco pequeño (un cojín, una planta, una lámina) para que no parezca que cada zona va por su lado.
En este salón teníamos una misión clara: dar sitio al estar, el comedor y también al piano y dos cunas. Una sala cuadrada con tantos usos requiere límites claros para no perder la fluidez y la comodidad. Para vestir el área de descanso optamos por una bonita alfombra de relieves curvos y una mesa de centro ovalada. Ambas piezas disminuyen la sensación de ir por esquinas en un espacio cuadrado, facilitando así el movimiento y la serenidad visual. Además, añadimos un panel acústico que facilita la vida diaria en una casa donde conviven los niños y el amor por la música.

Para crear un entorno multifuncional de forma creativa e inteligente, delimitamos las zonas de esta forma: cerca del estar, el comedor; en el perímetro, las cunas y el piano, que quedan recogidos sin invadir el centro de la estancia. Es una pauta muy útil en salones cuadrados: reservar el centro para compartir (comedor y sala) y llevar a la pared aquellos elementos que necesitan protección, como cunas o instrumentos musicales.

Esta última propuesta nos recuerda que el contraste también puede crear espacios elegantes y serenos, ¡siempre que se sepa usar! En este caso, colocamos un sofá con chaise longue en la sala, acompañado de una preciosa mesa de centro de cristal y acero negro. No olvidemos que en salones cuadrados un contraste bien colocado ayuda a ordenar y ganar simetría.

En el comedor, la madera dialoga con las sillas oscuras que aportan un toque original y contemporáneo. Para la lámpara del techo escogimos un modelo moderno de focos colgantes. Además, quisimos añadir un extra de confort auditivo con un panel acústico en la pared del sofá.

Estas cuatro propuestas son perfectas si tienes un salón cuadrado y no sabes cómo distribuirlo. Para diseñar un entorno acogedor y elegante, a veces lo único que necesitas es inspiración real y algunos consejos de diseñador.