¿La razón? El interiorista es un profesional que tiene años de experiencia, trucos infalibles y un saber hacer que convierte cualquier salón en un espacio acogedor, lleno de textura, luz y mucho estilo. No es necesario cambiar de casas, solo aplicar un diseño inteligente, que desde ya te advertimos que no resulta tan fácil de hacer cuando se es un aficionado.

A continuación, te mostramos 8 ejemplos reales de clientes de Livitum de cómo cambia cualquier espacio tras pasar por las manos de un diseñador.
A pesar de contar con todos los muebles y elementos necesarios, este salón se veía apagado, sin color. Pero en manos de un diseñador se ha transformado en un salón lleno de alegría con toques de color, que llegan a través de cojines y tapizados, y detalles que marcan la diferencia, como plantas y flores añadidas aquí y allí.

Un interiorista nunca olvida decorar también las paredes, ya sea añadiendo textura, como en este caso, a través de unos listones de madera, o con unos cuadros o espejos.
Aunque se quiera un espacio minimalista, es importante que este también sea cálido y acogedor. Unos detalles en madera o un color tierra en las paredes pueden elevar la propuesta decorativa. Si además se añaden elementos, como una alfombra y una iluminación adecuada, el cambio es muy notable.

Un buen diseñador sabe cómo incorporar esos cambios sin que el espacio deje de ser minimalista, pero adquiriendo mucho más carácter.
Uno de los problemas de querer tener un salón minimalista es que se piensa que, con pocos muebles y nada de decoración, ya se consigue. Eso es un gran error. No hace falta comprar más muebles, ni excesivos accesorios; el truco está en elegir los elementos adecuados. Poner un sutil papel pintado con textura en una de las paredes y acompañarlo de unos pocos listones de madera, incorporar alguna planta que dé color y llenar de cojines los sofás.

Una buena lámpara que ilumine cada una de las zonas del salón es algo que todo interiorista te aconsejará.
Puedes comprar los muebles más bonitos, pero si no conjuntan entre ellos o no hay algún accesorio que cohesione todo el diseño, el salón puede resultar muy insulso. Si te has enamorado de unas sillas verde oliva, aprovecha ese tono e incorpóralo a través de unos cuadros o alguna planta, por ejemplo.

Y no solo eso, un interiorista te añadirá otras texturas y accesorios, con los que potenciar el diseño. Un espejo puesto estratégicamente, lámparas aquí y allá o unos listones de madera que delimiten espacios.
Aunque el espacio sea pequeño, elegir el color blanco para todo puede resultar excesivamente soso. Precisamente los espacios pequeños son los mejores para soltar la creatividad y llenarlos de color, a través de una gran obra de arte, de plantas o de cojines de alegres colores.

Son detalles que no ocuparán un espacio que necesitas, pero con los que un buen diseñador puede conseguir un efecto wow.
Unos colores atrevidos en un tapizado no son sinónimo de personalidad. Pero si en ese espacio añades cierta textura en las paredes con unas molduras o un color intenso en ellas, el resultado es una explosión de color que se traduce en carácter.

Un interiorista cogerá los colores del tapizado y los usará de base para conseguir ese diseño tan creativo.
Sencillo y simple no quiere decir que tenga que ser un espacio vacío. Así, lo único que se consigue es un espacio que, aunque bonito, sea una estancia sin más. Pero si le añades texturas, una iluminación optimizada a cada rincón y detalles que le aporten belleza, el resultado es el mismo espacio sencillo y simple, pero mucho más top.

Un diseñador sabe qué colgante es el adecuado para dar ese toque sorprendente, cuántos cojines acepta el sofá o qué tipo de decoración está más acorde con el concepto que se busca.
Aunque no se busque un espacio con mucho carácter, tanta neutralidad puede pasarse de frenada, con un resultado excesivamente aburrido. Tan solo añadiendo algún que otro jarrón o una lámpara sobre la mesa del comedor puedes conseguir que el salón sea más atractivo.

Es ese toque que, aunque tú creas que ha sido sin querer, tiene todo interiorista. Detalles que marcan la diferencia y crean espacios únicos.
Si estos ejemplos de decoración te han alucinado, tenemos una buena noticia: tener una casa de revista no es cosa de ricos. En Livitum hacemos realidad el salón de tus sueños online, adaptándonos a tu presupuesto y sin que tengas que preocuparte por nada.