En interiorismo, no toda regla es exacta. En ocasiones, lo que parece lo más lógico no es lo más adecuado. Es el caso de las mesas redondas. Siempre suele decirse que en salones comedores pequeños es mejor optar por este tipo de muebles, frente a los de formas rectangulares y cuadradas que ocupan más espacio. Un espacio del que no dispones. Sin embargo, consultadas varias interioristas, todas coinciden en afirmar que en espacios mini o muy estrechos, las mesas redondas no son la mejor elección.
Hay varios motivos por los que las expertas desaconsejan el uso de una mesa redonda en espacios pequeños. Generalmente, en esas estancias con un tamaño mini o con una forma tan estrecha que su ubicación puede impedir el paso y la óptima circulación por el lugar. Hay otras opciones mejores que, aunque aparentemente no lo parezcan, encajan mejor, porque aprovechan al máximo el espacio o puedes apartarlas más fácilmente mientras no se usan.
Hay tres motivos básicos para desechar una mesa redonda en un salón comedor de escasos metros cuadrados.
Una de las razones es que las mesas redondas no pueden arrimarse a la pared, cosa que sí puedes hacer con una mesa rectangular o cuadrada cuando no las usas, despejando el paso en esos comedores estrechos que no tienen mucha amplitud.
Una mesa redonda siempre requiere estar separada de la pared por alguna parte, dejando muchas esquinas muertas, lo que desperdicia un espacio que tanto necesitas.
Además, las mesas redondas necesitan disponer de algo más de espacio a su alrededor, ya que las sillas no se encuentran alineadas en una misma dirección, como sí ocurre en una mesa rectangular o cuadrada. Por lo que debes contar con un mayor espacio para ubicarlas.
En un salón comedor estrecho o rectangular, es siempre mejor optar por una mesa rectangular o cuadrada, que puedas arrimar a la pared cuando no la usas. Al fin y al cabo, no es un uso constante, sino que solo se utiliza a la hora de comer o cenar. El resto del día pueden quedar más recogidas.
Además, visualmente, la forma de una mesa redonda parecerá ocupar un mayor espacio, ya que, aunque no cuenta con ángulos, su diámetro puede parecer que ocupa más espacio del que realmente tiene.
Ante ese problema, las interioristas lo que recomiendan es elegir unas mesas que se adapten mejor al espacio del que dispones. Optando por mesas cuadradas, que ocupan tan poco espacio como las redondas, pero puedes apartarlas más fácilmente y dejarlas arrimadas a la pared o en una esquina.
Otra de las mejores opciones son mesas extensibles que ocupan poco espacio cuando no las usas, pero se convierten en una gran mesa cuando recibes muchos invitados. Las mesas elevables también son una gran solución, ya que puedes tenerlas como mesas de centro en el salón y elevarlas en caso de necesidad para albergar a muchos comensales.
Más allá de usar una mesa de una forma u otra, también hay ciertos trucos de distribución que permiten exprimir al máximo los metros del comedor. Una de ellas es optar por bancos en lugar de sillas, ya que ocupan mucho menos espacio y pueden situarse más fácilmente bajo ella cuando no se usan. Además, permiten sentarse a la mesa a más comensales.
Otra opción es elegir mesas de aspecto más ligero que ayudan a que el lugar no se vea tan lleno, así como materiales transparentes, como el cristal o el metacrilato que, al dejar ver el suelo, agranden visualmente el espacio.
También es importante el tipo de sillas que acompañan a esa mesa. Elige unas ligeras, sin reposabrazos, que ocupan un mayor espacio.