Hay una idea muy extendida de que las casas bonitas que aparecen en revistas o en redes sociales son el resultado de grandes gastos. Se piensa que para tener un espacio así, hace falta invertir muchísimo. Nada más lejos de la realidad. La verdad es que decorar tu casa sin gastar mucho es posible y, en realidad, es mucho más fácil de lo que crees.
Hoy te compartimos 15 tips para decorar tu casa sin gastar mucho. Y si en algún momento quieres dar un paso más y asesorarte con un profesional, en Livitum lo hacemos posible a un precio muy bajo, pero con un diseño de alta calidad.
El primer truco no cuesta dinero. Y es que el desorden reduce la percepción de espacio y de calidad más de lo que parece. Antes de comprar ninguna pieza nueva, edita lo que ya tienes, quita lo que sobra y reorganiza el espacio. El resultado puede sorprenderte y no habrás gastado ni un euro.
Un bote de pintura es la inversión con mejor relación calidad-resultado en decoración. Cambiar el color de una pared puede cambiar completamente una habitación por menos de 30€. Empieza por una sola pared si no quieres comprometerte con todo el espacio de golpe.
Los tiradores de armarios y cajones son pequeños, pero su impacto visual es grande. Sustituir los tiradores genéricos por unos de cerámica, latón o madera puede dar un salto de calidad a toda una cocina o un dormitorio por muy poco dinero.
Las plantas de calidad añaden vida a cualquier espacio sin pedirte nada a cambio. Las artificiales de hoy no tienen nada que ver con las de hace unos años: los acabados son tan buenos que resultan prácticamente indistinguibles de las naturales, y aguantan perfectamente el paso del tiempo sin riegos, sin luz especial y sin sorpresas.
La alfombra es uno de los elementos que más cambia la sensación de una estancia. Elige una que sea proporcional al espacio (posiblemente, más grande de lo que crees que necesitas), con una textura que aporte calidez.
La ropa de cama de buena calidad, bien combinada y colocada por capas, puede hacer que incluso un dormitorio modesto parezca de hotel. Un edredón bien rellenado, unas fundas con buen acabado y unos cojines con volumen cambian el aspecto del dormitorio sin tocar los muebles.
Pocos cambios tienen tanto impacto como mejorar la iluminación. Una lámpara de pie con buen diseño cuesta menos que cambiar el sofá y mejora más la habitación. La luz cálida por la noche hace que cualquier espacio parezca más acogedor y más gustoso.
La regla de tres es uno de los principios más básicos y efectivos en decoración. Tres velas, tres marcos, tres objetos de diferentes alturas agrupados juntos se ven mucho mejor que solo dos elementos. Esto se debe a que añade dinamismo y ritmo visual, algo clave en todo interior.
Aunque la ventana sea pequeña, colgar las cortinas desde el techo al suelo hace que el techo parezca más alto y la ventana más grande. Es un truco sencillo y de bajo coste que mejora notablemente las proporciones de cualquier habitación.
Un espejo de buen tamaño, colocado frente a una ventana o en una pared con poca luz, multiplica la claridad y da profundidad al espacio. No hace falta que sea caro: los hay con muy buen diseño a precios muy asequibles.
Una pared de cuadros puede quedar muy bien o muy caótica dependiendo de cómo se plantee. Si unificas los marcos en un mismo color (todos blancos, todos negros, todos madera natural), el conjunto gana coherencia y parece mucho más intencionado que una mezcla aleatoria.
Un espacio con todos los elementos en el mismo tono puede parecer plano. Las texturas son las que dan profundidad y riqueza visual: una manta de punto sobre el sofá, un cojín de terciopelo, una alfombra de pelo. No hace falta que sean caros para que el efecto sea notable.
Las encimeras, las estanterías y las mesas de centro sobrecargadas de objetos hacen que el espacio parezca más pequeño y más desordenado. Deja solo lo que de verdad te gusta y tiene un propósito visual. El espacio vacío también decora, y mucho.
Una planta grande, una monstera, un ficus, una palmera de interior, colocada en una esquina que no sabes qué hacer con ella puede llenarla con vida y color sin necesidad de añadir ningún mueble nuevo.
El último truco, y probablemente el más rentable: una persona con experiencia en decoración puede ahorrarte meses de dudas y errores caros. Hoy eso no requiere un gran presupuesto. En Livitum tienes una diseñadora de interiores personal que te guía de principio a fin desde 59€. Conoce más en este enlace.