El diseño de dormitorios es uno de los encargos más recurrentes en Livitum. Y es que esta estancia de la casa es importantísima para nuestro día a día: se trata del lugar donde descansamos y recargamos energías para afrontar cada día.
En esta ocasión, hemos reunido diecisiete dormitorios reales con estilos tan distintos como el bohemio, el nórdico, el biofílico o el rústico. Aprovecha para tomar nota de tus ideas favoritas para aplicarlas en tu propia habitación. Y si alguna de estas propuestas se acerca a lo que llevas tiempo pensando para tu dormitorio, las diseñadoras de Livitum pueden ayudarte a darle forma. Cuéntales qué tienes en mente.
En esta propuesta, la diseñadora Paola Gerardi eligió el nogal oscuro como hilo conductor: cabecero, mesitas de aspecto envejecido y estantes flotantes siguen la misma línea. Se revistió la pared principal con papel pintado texturizado y se decoró con una obra de arte. Un banco tapizado en crema junto al ventanal y un espejo ovalado enmarcado en madera completan el proyecto.
La diseñadora Elena Del Moral orientó este proyecto hacia el descanso real: papel pintado de apariencia textil en la pared principal, cama de patas expuestas con cabecero de listones de madera y lámparas colgantes esféricas sobre mesitas de bordes redondeados. El acento en verde musgo en la ropa de cama añade una dosis perfecta de profundidad y conexión natural.
Para este dormitorio amplio, la diseñadora Patricia Ruiz apostó por el contraste entre muebles de madera oscura y paredes blancas. La pared del cabecero protagoniza la propuesta con un sobrio papel pintado en beige a rayas. Las lámparas colgantes sobre las mesillas, el espejo de cuerpo entero y un banco de nogal bajo la ventana construyen un vocabulario visual contemporáneo y vanguardista.
Este dormitorio de diseño natural fue trabajado por la experta Jasmina Mariné. El gran protagonista es el cabecero de madera oscura de aires rústicos, adornado con cuadros de motivos botánicos. Se sumó un par de mesitas con frentes de ratán y lámparas tipo cesta; el banco en roble oscuro a los pies de la cama añade simetría, y las alfombras alargadas de lana y algodón suman calidez nada más levantarse.
En este dormitorio moderno en tonos tierra, la diseñadora Paula Alonso puso especial énfasis en las texturas para este dormitorio matrimonial: papel pintado con acabado papiro en la pared principal, cuadros blancos en relieve y alfombra lavable en beige. Para complementar, en la pared lateral se instaló una cómoda de seis cajones y un espejo enmarcado en acero negro.
Nuestra diseñadora Samanta Fernández construyó este dormitorio doble sobre una paleta cromática que transmite calidez y serenidad: papel pintado efecto papiro, apliques en beige y mesitas flotantes de madera oscura a los lados de la cama. También se añadieron armarios de frentes alistonados y un original espejo de borde arqueado en metal oscuro.
La diseñadora Patricia Ruiz propuso un dormitorio moderno de gran calidez con cabecero tapizado desenfundable de lino y cojines en marrón oscuro y negro. La pared del cabecero, revestida con papel pintado texturizado, se acompaña de apliques en beige. Una propuesta encantadora para los amantes de la elegancia y los tonos oscuros.
En este proyecto, la diseñadora Paula Alonso aprovechó las dimensiones del dormitorio para añadir una zona de escritorio, ideal para trabajar. Además, diseñó un rincón de lectura con una butaca y una estantería metálica negra. La pared del cabecero, pintada en verde oliva, actúa como punto focal sobre un conjunto de tonos claros.
Para darle un aire agradable y relajante a este dormitorio, la diseñadora Paula Figueras eligió el verde salvia como color de acento. La pared principal se decoró con una obra abstracta en tonos tierra y se iluminó con lámparas colgantes. La cajonera lateral, las mesillas colgantes de madera, la alfombra circular de yute y el puf del mismo material construyen una base de toques vegetales.
La diseñadora Laura Álvarez eligió un papel pintado en tono azulado para la pared de la cama y repitió ese color en los cojines. De esa manera, dio vida a un dormitorio doble que invita a dormir entre las nubes del cielo. Complementó con un sobrio cabecero tapizado en blanco y unas mesillas colgantes de madera, ideales para aportar ligereza visual al conjunto.
Para este dormitorio de 13 m2, la diseñadora Patricia Ruiz optó por una estética ligera, moderna y de líneas limpias. La zona de cama se compone de un cabecero de madera con mesitas voladas, lámparas esféricas colgantes y una cómoda lateral para el almacenaje. Esta habitación es la clara muestra de que un dormitorio pequeño también puede convertirse en un espacio elegante y sofisticado.
En este proyecto con techo abuhardillado, la diseñadora Samanta Fernández eligió un papel de líneas verticales en la pared principal para reforzar visualmente la altura del espacio. Un cabecero de diseño singular y mesillas colgantes de madera, iluminadas por colgantes de cristal con detalles en latón dorado, combinan el estilo rústico moderno con un punto de sofisticación; a los pies, se instaló un banco de madera y jarrones de papel maché.
Para esta propuesta, la diseñadora Samanta Fernández recurrió a tonos muy claros, papel texturizado en beige y un canapé abatible en gris claro que gana almacenaje. Destaca la decoración de la pared de acento, donde un panel de cuatro partes en formas orgánicas adorna la estancia con toques contemporáneos. Para sellar el diseño, la experta añadió dos lámparas colgantes, mesitas de noche en madera clara y algunos elementos vegetales.
En este coqueto dormitorio, la diseñadora Natalia Ortega revistió la pared de acento con un papel pintado de base blanca y motivos en rosa palo, logrando así un hermoso carácter bohemio. Las lámparas colgantes con pantalla de latón dorado, el espejo de marco orgánico dorado y el sillón tapizado junto al ventanal componen un dormitorio con varias zonas bien diferenciadas.
Para este dormitorio, Paula Figueras recurrió al arrimadero en beige a media altura y a molduras en gris claro en la parte superior para dar carácter a la pared principal. Las mesillas blancas de líneas sencillas y el banco de madera y cuerda a los pies de la cama equilibran ese lenguaje; el espejo de cuerpo entero apoyado en la pared opuesta y un jarrón con flores secas completan el conjunto.
Para esta original habitación, la diseñadora Jasmina Mariné propuso una pared de acento en gris topo con cuadros e ilustraciones en blanco y negro, que contrasta con la cama desenfundable en borreguito beige. Instalamos espejos de acero negro frente a la ventana para multiplicar la luz natural y, frente al ventanal, un sofá de tres plazas con doble chaise longue que amplía los usos del espacio.
Para este dormitorio doble, la diseñadora Samanta Fernández apostó por el azul índigo como color dominante, reforzado por molduras rectangulares en las paredes. A los costados, se añadieron dos apliques esféricos con base dorada, consiguiendo así una estética simétrica y muy elegante.