Contentar a todos no es sencillo, pero tampoco imposible. Sobre todo, si aplicas estas tres reglas de oro a esa vivienda que quieres convertir en un alquiler temporal, de manera que resulte acogedora, práctica y guste al mayor número de personas para que sea rentable.

Cuando el equipo de Livitum PRO decora una vivienda de alquiler temporal, busca que sea funcional y práctica. No solo para que sus huéspedes la encuentren lo más práctica posible y solo necesiten llegar con su maleta e instalarse, sino también para facilitar al propietario tareas como la limpieza y el orden cada vez que se desocupa.

Los muebles elegidos han de ser prácticos. Sofás y camas cómodas, muebles con suficiente almacenaje para que los inquilinos guarden sus cosas y con espacios concretos que puedan ser útiles, como una zona de despacho. También debe contar con todo lo necesario, sobre todo en espacios como la cocina, con todos los electrodomésticos para que uno se sienta como en su propia casa. O en el baño y el dormitorio, con toallas y ropa de cama, necesarios para una estancia perfecta.

En esa funcionalidad, al elegir los muebles, entra también la durabilidad. Por aquí pasarán muchas personas, así que los muebles escogidos deben ser resistentes a diferentes envites. Como sofás con fundas lavables o mesas de madera robusta. Preferiblemente, muebles de líneas sencillas que den una mayor sensación de ligereza al espacio y que resulten fáciles de limpiar.
Y si puede ser que cumplan más de una función para una mayor practicidad, como un sofá cama para albergar a más inquilinos, por ejemplo.

Al tratarse de un alquiler temporal, por aquí pasarán muchos huéspedes diferentes con gustos muy diversos. Así que lo mejor es optar por una decoración neutra que guste al mayor número de personas. Un estilo nórdico o minimalista es una buena opción, ya que a su simplicidad se añaden detalles que los hacen muy acogedores.

Huye de decoraciones muy estridentes que, aunque puedan gustar a alguien, siempre será un grupo más reducido. Al igual que los diseños muy opulentos y clásicos. La gente, por lo general, busca espacios modernos, prácticos y que le hagan sentir bien.
Los tonos neutros son los mejores aliados de los alquileres temporales. Los colores más llamativos se pueden añadir en accesorios y complementos puntuales. El espacio debe resultar cálido y acogedor, cómodo y relajado, que transmita tranquilidad, para que haga sentir al inquilino como si estuviera en su propia casa.

Para evitar que la vivienda resulte demasiado fría e impersonal, no olvides añadir algunos detalles que le aporten algo de carácter y personalidad. Lo más sencillo es a través de los textiles, como cortinas, alfombras o cojines, que aporten una mayor sensación de confort. Preferiblemente de tejidos naturales que permitan una mejor y más sencilla limpieza.

En esos accesorios es muy importante también la iluminación. Los espacios deben ser luminosos y con opciones para crear diferentes ambientes. Lo mejor es usar para cada estancia una luz general y añadir otras luminarias para rincones concretos, como las mesillas de noche para poder leer antes de acostarse, una lámpara de pie con luz cálida e indirecta junto al sofá para ver más cómodamente una peli, o una lámpara sobre la mesa del comedor para iluminar esta zona. Elige siempre una luz cálida que transmita ese confort que pretendes.
Personaliza la vivienda con detalles únicos que hagan referencia, por ejemplo, al lugar en el que se ubica la vivienda, con algún cuadro o lámina decorativa e incluso con alguna planta, que siempre aportan color y gustan a todo el mundo.