Colgarlos demasiado alto
Uno de los errores más comunes a la hora de colgar un cuadro es equivocarte en su altura. No se sabe muy bien por qué razón, pero lo cierto es que se tiende a colgarlos demasiado altos, lo que afea mucho cualquier composición y el equilibrio visual que se quiere conseguir con ellos.
Para que esto no te ocurra, hay una regla básica, la regla de los ojos, que estipula que los cuadros deben colgarse a la altura de los ojos. Es decir, que el centro del cuadro debe situarse a la altura de los ojos, para no tener que levantar la cabeza para mirarlos, ni tener que bajarla.
Sabemos que no todos medimos lo mismo, pero hay unas medidas estándar que nunca fallan. Lo ideal es situarlos entre 150 y 170 cm del suelo, dependiendo un poco de la medida del cuadro. Así, por ejemplo, una obra pequeña estará sobre los 150-160 cm, una mediana sobre los 160-165 cm y hasta 170 cm para los cuadros más grandes.
Ignorar la proporción y el tamaño
Y hablando de tamaños, las medidas del cuadro también pueden causar alguno de los errores más flagrantes a la hora de colgarlos. Las obras de arte que cuelgues deben ser proporcionadas a la pared en la que las ubicas, evitando poner cuadros demasiado pequeños en paredes muy amplias que puedan parecer excesivamente vacías.
No usar el nivel
Otro error garrafal es colgar el cuadro torcido. No hay nada más molesto que ver un cuadro que no está recto. No hace falta que tengas un TOC diagnosticado para ello. Si entras en una habitación y hay un cuadro torcido, seguro que te entran ganas de ponerlo recto. Así que asegúrate de que no te ocurra. Para ello, lo mejor es usar un nivel de toda la vida y asegurarte de que la burbuja de aire está nivelada.
Olvidar el tipo de pared
No olvides tampoco el tipo de pared en la que quieres colgar el cuadro. No es lo mismo un muro de ladrillo que uno de pladur. Este último es mucho más fino, por lo que no aguanta tanto peso. Para evitar contratiempos, asegúrate de usar los tacos y soportes adecuados para este tipo de pared, teniendo en cuenta también que hay varios tipos de grosores dentro de los muros de pladur. Puedes usar ganchos anclados a la pared para cuadros ligeros, con los tacos apropiados para pladur, o si buscan una solución más sencilla, tiras adhesivas.
La regla de los 145 - 150 cm
Evitados los errores más comunes, si quieres colgarlos como un profesional, solo has de seguir algunos sencillos consejos. El primero, el de la altura. Recuerda situar su centro a la altura de los ojos. Sobre todo si el cuadro se encuentra solo en una pared. Si bajo él hay algún mueble, la cosa puede variar, ya que lo ideal es mantener una distancia de entre 15 y 25 cm con respecto al sofá o el cabecero de la cama. Y otro turquillo, si el cuadro está en la zona de comedor, por ejemplo, donde normalmente estás sentado, bájalo entre 10 y 15 cm para adecuarlo a tu mirada.
Crear composiciones (Gallery Walls)
A la hora de crear una composición con diferentes cuadros, debes usar la coherencia. Para un gallery wall perfecto, los cuadros elegidos deben tener tonos similares para no generar excesivo ruido visual; deben tener también un estilo similar y, sobre todo, colocarlos adecuadamente entre ellos. Lo ideal es dejar entre 5 y 10 cm. Ponerlos excesivamente pegados no permitirá apreciarlos separadamente, mientras que si la distancia entre ellos es excesiva, romperá el equilibrio estético.
Y en esa composición también debes procurar que el conjunto no exceda en tamaño a los muebles que tiene debajo, para que no sobresalga y rompa con el equilibrio visual.
Simetría vs. Asimetría
Eso no quiere decir que los cuadros deban estar siempre perfectamente alineados uno al lado del otro. La composición puede ser simétrica o asimétrica, dependiendo del efecto que quieras conseguir y del estilo que defina la estancia. Así, por ejemplo, para un estilo clásico o minimalista, la propuesta es una composición simétrica, mientras que si buscan un estilo más dinámico, la asimetría será tu mejor baza.