Eso es lo que ha hecho uno de los clientes de Livitum. Tenía un hogar nuevo totalmente vacío que quería decorar con estilo. Se puso en manos de nuestra diseñadora Samanta Fernández y el resultado es un moderno salón comedor abierto, en tonos claros con elegantes detalles en negro. Descubre cómo puedes conseguirlo tú también haciendo clic aquí.
Se trata de un espacio rectangular con cocina abierta y con una escalera al fondo que lleva al piso superior. En el espacio vacío debía crearse una zona de salón y un comedor, uniéndose a la cocina, con un diseño cohesionado.

Para este proyecto, Samanta ha elegido unos tonos muy claros que han ayudado a ampliar visualmente el espacio y a darle muchísima luminosidad. Sobre todo en la zona del salón, situada más cerca de la entrada de luz. Para las paredes se ha escogido un suave tono crema, que aporta una sutil calidez al conjunto, mientras que la madera de los muebles y detalles en negro aportan cierto carácter al diseño.
En el salón se ha elegido un sofá con chaise longue con patas de madera que, al verse el suelo, hace que el espacio parezca más amplio. El sofá es de color beige, con algunos cojines a tono y otros de tonos suaves, nada estridente, para resultar más elegantes.
Como mesa de centro se ha elegido una de madera ovalada, con unas originales patas alistonadas, situada sobre una alfombra, también de tono claro, que delimita esta zona y la separa de la del comedor.
En la pared de enfrente, decorada con un elegante papel pintado beige con textura, se ha colocado un mueble bajo que combina el color blanco con la madera, de nuevo, con las patas vistas, para tener esa sensación de amplitud que se busca en un espacio estrecho y alargado como este. Para no saturar la decoración con muchos elementos, Samanta ha optado por colgar varias baldas en blanco, junto al televisor, consiguiendo así un extra de almacenaje sin ocupar espacio.
Para complementar esta zona y, de paso, tener algún asiento extra, se ha pensado en un divertido puff en beige.
En el comedor, la decoración se vuelve un poco más oscura y con algo más de presencia de madera. Aquí se ha optado por una preciosa mesa redonda, cuyo pie se asemeja mucho al de la mesa de centro del salón, cohesionando así el diseño.
La mesa se ha acompañado de sillas en tono visón con las patas muy finas de metal negro. De nuevo, para no ocupar mucho espacio en el suelo y que el espacio parezca más amplio de lo que es. Un metal negro que también aparece en un original colgante que ilumina la zona del comedor, situado justo encima de la mesa.
Como almacenaje para la zona del comedor, se ha pensado en un aparador de madera, con puertas y cajones, sobre el que se ha colocado un espejo de forma orgánica con el marco en negro, que ayuda a reflejar la luz en esta zona más oscura.
En la cocina abierta se ha creado una pequeña barra que da a la zona del comedor, en la que se ha colocado un par de taburetes para comidas más informales. Unos taburetes del mismo estilo y color que las sillas del comedor.
Para rematar el diseño, se han añadido elementos decorativos que elevan su personalidad. Como una lámpara de pie con doble pantalla, situada entre el salón y el comedor, algunas plantas para aportar color y unos bonitos cuadros muy discretos con el marco de madera, situados en la pared del sofá.