Habitaciones infantiles con un encanto especial, que rara vez defraudan. Ya no solo por su diseño, sino por el componente emocional que todas ellas desprenden. Aquí tienes una muestra de las diseñadas por los profesionales de Livitum. 19 ejemplos que pueden ayudarte a inspirarte o a decidirte por apostar por Livitum, para crear una habitación de ensueño para tus hijos. Haz clic aquí y descubre cómo.
Una habitación infantil debe ser un espacio relajado que no altere a los pequeños. Los tonos suaves y claros son un clásico, y una opción atemporal que puedes combinar con elementos tan coquetos como esta litera en forma de casita.
Dos camas a ras de suelo para facilitarles a los niños subirse a ellas, ayudará a que puedan ser más independientes. Una propuesta muy sencilla y simple, pero con un resultado muy encantador.
Una habitación infantil debe ser un espacio acogedor y cálido. De ahí que la madera sea uno de sus imprescindibles. Combinada con verde, se obtiene un must de la temporada.

Además de funcional y bonita, la habitación infantil también debe ser divertida. Echa un vistazo a este diseño donde la cama, en forma de casita, cuenta con un tobogán para bajar de ella.
Al igual que dormitorios infantiles, en Livitum también hemos creado salas de juegos increíbles para el disfrute de los más pequeños. Tan espaciosas y funcionales como las de este proyecto.
Aunque las paredes y los muebles sean neutros, siempre es importante añadir algún toque de color que aporte alegría a una habitación infantil. ¿Qué tal a través de unas llamativas cortinas?
Es importante también que el niño tenga suficiente espacio en la habitación para poder jugar. Una zona de juegos en la que desarrollar su imaginación, con elementos de su tamaño, como mesa, sillas y estanterías de su altura.
Si la habitación la comparten un niño y una niña, es bueno elegir tonos neutros y añadir los colores favoritos de cada uno de ellos a través de accesorios, como los cojines de sobre la cama.
Detalles como unas molduras, a modo de arrimadero, pintadas de un color bonito, elevarán la decoración de la estancia sin mucho esfuerzo.

Aprovechar al máximo la entrada de luz natural y potenciarla es otro de los aspectos claves a la hora de diseñar un espacio para los más pequeños.
¿Hay algo más tierno que la habitación de un bebé? Seguro que esta habitación ha sido amor a primera vista.

Usar las propuestas de la decoración Montessori puede ayudar al desarrollo del pequeño. Su clave está en utilizar muebles que fomenten su independencia sin la ayuda de los padres. Como estas camas tipo tipi de este precioso proyecto.

Una estancia infantil debe ser alegre y creativa. No hacen falta grandes propuestas. A veces, pintar formas geométricas en la pared de un color llamativo es suficiente.
¿Buscas un diseño atemporal que crezca con el niño? Elige una propuesta sobria, pero para nada aburrida. Un color alegre y unos listones de madera que aporten calidez, ayudarán a darle personalidad.
¿Dos niños y poco espacio? Echa un vistazo a este diseño tan funcional creado por Livitum.

Una forma de darle un toque infantil a cualquier habitación es añadiendo un papel pintado con estampado o un mueble de almacenaje donde el niño pueda guardar todos sus juguetes.

Las camas nido también son una gran opción para espacios de escasos metros cuadrados. Ya sea por tener una segunda cama o por contar con grandes cajones de almacenaje.

Una litera es perfecta para una habitación que tenga que albergar a dos niños. A ellos les encantará y con ellas conseguirás un espacio extra, perfecto para crear una zona de juegos o una zona de estudio.

¿Quién ha dicho que una habitación infantil no puede ser elegante y sofisticada?
