La proporción áurea o número de oro ha cautivado a todos aquellos que buscan la perfección estética desde hace siglos. El valor de este número es 1,618034.
Un concepto matemático que es una sucesión numérica infinita, que tiene la particularidad de que la suma de dos números consecutivos siempre da como resultado el siguiente número de la sucesión. Pero para simplificar, la forma más rápida de aplicarlo es a través de la regla de los tercios. Es decir, hay que dividir un área en tercios, tanto en vertical como en horizontal, y la intersección de las líneas que se crean son las que proporcionarán el punto focal natural para la forma.

La proporción áurea se encuentra fácilmente en la naturaleza. En las hojas de los árboles, en los flósculos de los girasoles o en el caparazón del caracol, cuya imagen es la más representada para describir esa proporción. Una perfección que gusta a todo el mundo. De ahí que los interioristas la tomen prestada para crear sus diseños.

Su particularidad es que es que, al aplicarla a la hora de distribuir los muebles o elegir los colores, es tan equilibrada que crea composiciones estéticamente muy bonitas y armoniosas.
Para simplificar el número de oro en el espacio, la forma más rápida es a través de la regla de los tercios. Consiste en dividir un área en tres partes, tanto en vertical como en horizontal; las intersecciones que se crean serán tus puntos focales naturales.
Para conseguir este equilibrio en una habitación, debes seguir una pauta física muy sencilla:
Dos terceras partes (66%): Deben estar ocupadas por muebles y accesorios.
Una tercera parte (33%): Debe quedar completamente libre para circular con facilidad.
Así evitarás que la estancia se vea muy llena o demasiado vacía.
Lo primero que hay que hacer es dividir la estancia en tres partes, creando dos zonas. Una que incluya dos tercios y la otra con el tercio restante.
En la zona más grande es donde debes colocar los muebles de mayor tamaño, y en la más pequeña, los complementarios. Por ejemplo, en un salón, en la zona de los dos tercios es donde debes crear la zona de descanso, con el sofá, el mueble del TV, etc…Mientras que en la otra zona, puedes colocar alguna estantería, una zona de despacho o asientos adicionales.
Estas proporciones también debes aplicarlas al tamaño de los muebles. De manera que, es buena idea que el sofá ocupe dos tercios de la zona asignada para el descanso. De la misma manera, que la mesa de centro debe ocupar solo dos tercios del tamaño del sofá.
Lo mismo ocurre a la hora de colgar una gran obra de arte. Elige la pared en la que quieres ubicarla y divide imaginariamente la pared en tercios verticales y horizontales. La pared estará dividida así en 9 campos iguales. El campo del medio es el lugar adecuado para colgarlo.
Esa misma proporción áurea también debes aplicarla en los colores que formarán parte de la decoración. En este caso hablamos de la regla del 60-30-10:
Un color dominante que ocupe el 60% del espacio,
Un color secundario que lo haga en el 30%
Un tercer color que ocupe solo el 10%.
El 60 % sería para paredes, suelos y techos, el 30% para el mobiliario y el 10% restante sería para los complementos y detalles de acento.
También está comprobado que en combinaciones de colores, si se sigue la proporción áurea, el diseño es más armónico. Es decir, si los colores elegidos están a una distancia entre ellos de 1,618034 en la rueda cromática, son más combinables y estéticamente más atractivos.
De todas formas, como toda regla, no es imprescindible seguirla a raja tabla. En ocasiones es bueno romperla para no crear una simetría tan perfecta que no vaya con tu estilo y personalidad. Solo es una guía a seguir, cuyo resultado está comprobado que es estéticamente perfecto.