Cuando hablamos de elegancia en decoración, no nos referimos únicamente a la riqueza de los materiales, sino a esa armonía visual y ese equilibrio que marcan un espacio. Un salón elegante te atrapa desde que entras: colores, luz, claridad visual y una simetría especial que es cálida a la vez que sofisticada.
Descubre una selección de salones reales donde hemos puesto toda la magia de Livitum para nuestros clientes. Encontrarás diferentes aproximaciones a la elegancia. Todos ellos tienen en común la atención al detalle, la coherencia estilística y el diseño inteligente de las profesionales que trabajan con nosotras.
Este precioso salón de estilo moderno ha sido diseñado por Laura Álvarez. Se ubica en un privilegiado espacio con mucha luz natural. Para la propuesta, la diseñadora optó por una convivencia armónica de líneas geométricas con curvas suaves. La paleta en tonos crema y beige lo recorre de principio a fin, con detalles en verde turquesa y madera de roble que aportan carácter. Un espacio sofisticado donde la calidez y el orden visual van de la mano.

Diseñado por Paula Figueras, este salón comedor destaca por su luminosidad y sus líneas simples y depuradas. Los tonos suaves dominan el espacio, acompañados por elegantes detalles en negro, gris antracita y madera de roble. Resaltan los espejos colocados estratégicamente para ampliar la luz natural.
La diseñadora Samanta Fernández propone un salón de corte clásico y contemporáneo a la vez. Las molduras en la pared protagonizan la decoración junto a una paleta de tonos suaves y detalles en latón dorado. El resultado es un espacio fresco y elegante, con mucho carácter, pero también visualmente ligero para potenciar la claridad existente.
Este precioso salón diseñado por Laura Álvarez, goza de una marcada personalidad que destaca sobre una base de tonos claros. Aquí, la madera oscura y el negro son los verdaderos protagonistas. Un espacio amplio y sofisticado en el que cada pieza, desde el sofá hasta la iluminación, contribuye a crear una atmósfera de elegancia contemporánea y marcado contraste.
Este salón bañado de luz natural, cuenta con un mobiliario de inspiración mid-century que no pasa desapercibido. El diseño es de la interiorista Paula Alonso, quien escogió una paleta de tonos beige y tierra combinados con verde musgo, madera clara y formas redondeadas. Así, ha conseguido crear un ambiente cálido, equilibrado y con mucha personalidad.
Jasmina Mariné crea un salón comedor de estilo minimalista cálido en una gama que va del blanco al gris suave, salpicada de detalles en madera. El resultado es un ambiente relajado y muy elegante. Nos encanta la sobriedad cromática del espacio, equilibrado siempre con la calidez de los materiales y algún que otro detalle en negro.
Para este salón amplio y con mucha luz natural, la diseñadora Eva Pedro optó por una propuesta fresca y elegante. Predomina el color crema, los muebles de microcemento y las formas curvas. El espacio combina distintas zonas (descanso, televisión y comedor) con una inteligente coherencia estilística. El toque más atrevido lo ponen las sillas tapizadas en azul petróleo y la lámpara de techo en color oro envejecido.
Nos fascina esta propuesta de Eva Pedro para un salón elegante y amplio. Aquí, la diseñadora apuesta por una base muy clara con materiales naturales y tapizados suaves. Los detalles en madera aportan esa clásica calidez nórdica, mientras que los grandes espejos de ventana en negro decoran y multiplican la luz natural. Un diseño acogedor, ordenado y con mucho estilo que se extiende hasta el comedor y el recibidor.
Laura Álvarez ha creado un salón donde los tonos cálidos, como naranja, beige y crema, son los absolutos protagonistas. La luz natural realza los detalles en madera y las luminarias esféricas, creando un ambiente lleno de vida y personalidad. Un espacio generoso, acogedor y visualmente coherente de principio a fin.
Por último, tenemos este fascinante diseño de Patricia Ruiz: un salón comedor de líneas rectas y gran sobriedad. La madera y los tonos neutros recorren todo el espacio, desde los tres sofás dispuestos en U hasta los muebles del comedor. Un pequeño rincón de lectura en verde añade un guiño de color que se repite de forma sutil a lo largo del diseño.