Se trata de proyectos reales de algunos de los clientes de Livitum. Nuestros diseñadores se han puesto manos a la obra y, siguiendo las directrices de gustos y necesidades de los clientes, han creado estas preciosas estancias. ¿Quieres que hagan lo mismo por ti? Pulsa aquí y empieza a descubrir cómo.
Para pillar ideas, echa un vistazo a estos proyectos y descubre las técnicas usadas para conseguir cómo un espacio pequeño puede ser igual de bonito y funcional.
Un truco infalible es usar tonos claros para conseguir que visualmente el espacio parezca más grande. Tonos claros que puedes utilizar en las paredes e incluso en piezas grandes del mobiliario, como el sofá.
O puedes optar también por usar muebles blancos o de madera muy clara. Una buena opción es una combinación de ambos para conseguir calidez, por ejemplo, en el mueble bajo para el TV o en la mesa de comedor.
Los complementos en tonos claros también pueden ayudar. Ya sea una bonita mesa de centro, una alfombra para delimitar espacio o unas baldas colgadas de la pared.
Para conseguir cierta personalidad a un salón comedor de pocos metros cuadrados, es bueno añadir color. Un tono de acento, a través de algún mueble o accesorio. ¿Qué te parecen estas sillas de comedor tapizadas en un llamativo tono mostaza?
Un sofá en un elegante verde botella puede ser la guinda de una decoración en la que predominen los tonos claros y neutros. Dará color y carácter al salón comedor sin mucho esfuerzo.
Una llamativa obra de arte de un color intenso o algunas plantas también hacen el mismo efecto.
Usar un mismo color en diferentes tonalidades en algunos complementos también resulta muy interesante. Partiendo de unas sillas tapizadas en un granate oscuro y unas lámparas del mismo tono, se puede jugar con tonalidades más claras, añadiéndolas en los cojines del sofá o en algunas láminas decorativas.
Aunque compartan el mismo espacio, es bueno separar un poco la zona del salón de la del comedor. Una separación que, en el caso de un salón de menos de 20 m², puedes conseguir con la distribución de los propios muebles. Un sofá con chaise longue puede ser un gran aliado, usando la parte larga del sofá para separar ambas zonas.
Colocar el comedor tras el sofá es otra forma de separar la zona del salón de la del comedor.
Y si en este caso el sofá también cuenta con chaise longue, conseguirás un espacio de descanso más acogedor al quedar más enmarcado.
Es importante también añadir algo de calidez a cualquier diseño, a través de materiales naturales como la madera o las fibras naturales. Unos muebles de madera de líneas sencillas y simples, para que no ocupen mucho espacio, y unos listones de madera decorando alguna pared, bastarán.
Si se busca un estilo más industrial, una combinación de madera y metal negro en muebles también aportará calidez y, al tiempo, carácter. Para no saturar, dado el poco espacio, opta por muebles abiertos, sin puertas, tipo estanterías.
Una combinación de tonos claros + madera + negro también funciona. Con ella también se pueden conseguir espacios de estilo moderno.
Si el diseño es bueno, como todos estos de Livitum, en un salón comedor de menos de 20 m² hay incluso espacio para algo más. Echa un vistazo a este bonito proyecto en el que se ha integrado una pequeña zona de juego para los más pequeños de la casa.
Y quien dice una zona de juegos, dice una zona de despacho, incluso con algo de almacenaje. El truco está en una buena distribución y en la elección de unos muebles de líneas sencillas y simples que no llenan el espacio.
Usar muebles funcionales también puede ser una buena solución para ganar espacio para otros menesteres. Como en este proyecto, en el que la mesa de centro del salón es elevable, para poder comer en ella siempre que sea necesario.
¿Tienes la cocina abierta al salón? Añade el comedor lo más cerca posible de ella y tendrás una separación natural perfecta entre las tres zonas.
En espacios de poco tamaño es a veces inviable colocar un sofá de grandes dimensiones. Sin embargo, hay otras opciones de asientos más ligeras que son perfectas. ¿Qué tal una butaca de madera y ratán o un puff de fibras naturales? Ocupan poco y le dan un toque muy chic al proyecto.
Si buscas un estilo más sobrio, una butaca tapizada con las patas muy ligeras aportará funcionalidad y sofisticación a partes iguales al salón, sin ocupar excesivo espacio.