¿Puedo mezclar maderas en casa? Sí: estos consejos expertos te ayudarán

A pesar de lo que antiguamente se pensaba, lo cierto es que sí puedes mezclar maderas. De hecho, suele quedar más interesante que un total look perfecto. Te contamos cómo lograrlo con estrategias de interioristas.
Publicado por Graciela Olave · 19 de febrero de 2026
¿Puedo mezclar maderas en casa? Sí: estos consejos expertos te ayudarán

Hay una idea que durante mucho tiempo nos ha reprimido en el diseño de interiores: que mezclar maderas puede ser un error y que, para que una casa se vea bien, todo tiene que ir a juego en los mismos tonos, materiales y acabados. En la vida real, lo normal es justo lo contrario. La casa ya suele tener un suelo definido cuando la compramos o la alquilamos. Integramos muebles heredados, piezas antiguas, compramos mesas y sillas en tonos distintos y cometemos errores por impulso. Así es una decoración progresiva y auténtica. Y aunque pueda parecer complicado, la verdad es que las maderas diferentes pueden integrarse de forma equilibrada y armoniosa. Hoy te mostramos cómo puedes conseguirlo sin cometer los típicos errores de principiante. 

Empieza por lo básico: ¿madera cálida o fría?

Antes de pensar en el acabado que elegirás, mira el subtono. Hay maderas cálidas (miel, anaranjadas, rojizas) y maderas frías o neutras (más grisáceas, cenizas, tostados apagados). Al igual que sucede con las paletas cromáticas, cuando mezclas maderas con subtonos parecidos, casi siempre aciertas aunque cambie el tono.

Esto también se aplica a lo que rodea a la madera: si tu suelo tira a cálido, te será más fácil que encaje con blancos rotos, beiges, arenas y verdes suaves que con grises muy azulados o colores neón. 

Elige una madera base y repítela 

En segundo lugar, debes elegir una madera de referencia. Lo más práctico es elegir una base, la del suelo, por ejemplo, o la pieza más grande de la estancia. Luego, vas a repetirla en dos o tres puntos: una balda, un marco, una bandeja, unas patas de silla o una lámpara con detalle de madera.

No se trata de copiar y pegar, sino de ganar continuidad visual. En cuanto repites este acabado, el ojo entiende que hay un hilo conductor y el resto deja de parecer azaroso.

Mezclar tonos claros y oscuros también puede funcionar

Muchísima gente se bloquea cuando ve que tiene un suelo claro, pero ha comprado una mesa oscura o un sofá de estructura gris. Sin embargo, puede ser una buena forma de ganar profundidad. Lo que marca la diferencia no es solo el color, sino el acabado: mate, satinado, muy barnizado, veteado o casi liso.

Si tienes una madera muy protagonista, ya sea por el barniz o por las vetas naturales, compensa con otra de bajo perfil y aire neutro. Si todo brilla y todo tiene veta intensa, el conjunto saturará a la vista y no será para nada elegante.

Evita combinar demasiadas piezas pequeñas

Cuando mezclamos tonos, acabados o materiales, el problema suele ser la acumulación de elementos pequeños. Por ejemplo, combinar mesitas, marcos, bandejas, taburetes, tableros, etc., todo en tonos distintos. Eso fragmenta la estancia, especialmente en pisos de espacio reducido.

Mejor elige pocas piezas de madera, pero más claras en su papel: una grande y protagonista, un mueble secundario y una tercera madera que aparezca en detalles puntuales como apliques o taburetes.

Elige un hilo conductor estético

Si tienes dos maderas que no se llevan especialmente bien (por ejemplo, una muy rojiza con otra muy amarilla), no hace falta renunciar a estas piezas. Añade un puente entre ellas: puede ser una alfombra, un sobre de piedra o una pequeña escultura de latón. Ese elemento neutraliza el choque y hace que el conjunto se perciba visualmente coherente. 

Por último, recuerda que vivimos en una época donde la tendencia se inclina a los tonos cálidos y las maderas oscuras. Si te gustan estos acabados, puedes actualizar tu casa sin que parezca noventera, combinando la madera con líneas más limpias, herrajes contemporáneos y una paleta de colores cálidos, pero suaves.

Como ves, la respuesta a la gran pregunta que nos hacemos sobre este tema es que sí puedes mezclar maderas. Casi siempre queda más bonito cuando se nota que la casa tiene capas cromáticas y materiales. Quédate con esto: elige una madera base, respeta los subtonos, controla el equilibrio en los acabados y usa un puente estético.

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