Habrás escuchado mil veces que los colores claros dan amplitud, que el blanco es lo más seguro y que en interiorismo es mejor no arriesgarse. Y sí, eso funciona. Pero hay otra vertiente creativa que apuesta por el color sin complejos y consigue resultados despampanantes.
Te presentamos una selección de salones que hemos diseñado para nuestros clientes donde el color marca la diferencia. Sofás en azul, sillas mostaza, paredes en verde, detalles en terracota y geometrías que atraen la mirada nada más entrar en la estancia. Y lo mejor: todos son espacios reales, diseñados por los interioristas de Livitum para personas como tú, que querían algo diferente en su casa y se atrevieron a pedirlo.
Este salón alargado diseñado por Laura Álvarez de Livitum resuelve de forma muy inteligente el temido efecto tubo: una pared en azul grisáceo con molduras a tono y otra en blanco para equilibrar. El sofá azul, cargado de cojines de varios colores, convive con una butaca en teja y sillas del comedor tapizadas en la misma tonalidad. Los muebles blancos evitan la saturación. Un diseño boho moderno que demuestra que combinar colores vivos con mucho blanco es siempre una apuesta segura.
Para ampliar visualmente este pequeño comedor, la diseñadora Jael Puppo de Livitum apostó por paredes muy claras. El color, así, se manifiesta a través de los complementos. Las sillas tapizadas en un intenso amarillo son el elemento estrella, junto a una mesa rectangular de madera con patas negras. Se añadieron también un par de espejos en la pared para ganar amplitud, cuadros alegres y un rincón de lectura con butacas de borreguito.
En este precioso salón diseñado por Patricia Ruiz, el verde es el protagonista indiscutible, aunque aparezca en determinadas piezas como las elegantes sillas tapizadas en el comedor, la obra de arte en la pared y las butacas del salón. Combinado con tonos muy claros y detalles en madera que aportan calidez, el resultado es un salón nórdico luminoso y de personalidad fresca.
En solo 19 m², este salón diseñado por Laura Álvarez desafía cualquier prejuicio sobre los espacios pequeños. La pared del comedor, revestida de ladrillo y decorada con una bicicleta como único elemento, luce como el punto focal del entorno. Un sofá malva, una butaca en azul marino y sillas de piel en el comedor completan el conjunto con una estética muy llamativa.
Inspirado en el clásico mid-century, este salón diseñado por Laura Álvarez combina piezas ligeras con detalles oscuros que contrastan con la luminosidad del ambiente. El sofá color caldera con cojines estampados de toque boho, un sillón de madera y piel, y dos estanterías de madera natural crean una zona de estar muy acogedora.
En este salón rectangular diseñado por la decoradora Patricia Ruiz de Livitum, se aprovechó la planta alargada para crear una distribución inteligente y cómoda. El comedor disfruta de luz directa gracias al gran ventanal, por lo que se aprovechó la calidad para añadir piezas en colores tierra, beige y terracota.
Esta propuesta de la diseñadora Jael Puppo demuestra que la originalidad no entiende de metros cuadrados. En la sala reina una alfombra con diseños geométricos en marrón, beige y blanco. Sobre ella, se incorporaron dos sofás de terciopelo azul con cojines mostaza, dos mesas de centro de formas distintas y un mueble bajo para TV de madera. La lámpara de pie con accesorios en ámbar y calipso y los cuadros con ilustraciones coloridas rematan un espacio único, atrevido y personalísimo.
Naranja, beige y crema son los protagonistas de este precioso salón diseñado por Laura Álvarez. Aquí convive una excelente entrada de luz natural con muebles modernos, un cuadro abstracto en tonos suaves y una iluminación estratégica en toda la estancia. El uso constante de la madera como material ayuda a crear un ambiente sólido y envolvente.
Tonos cálidos y madera son la firma de este salón acogedor diseñado por la experta Laura Álvarez de Livitum. Destaca el cómodo sofá crema, acompañado de una bonita mesa de centro ovalada y una tríada de láminas decorativas en la pared principal. La butaca granate aporta un elegante punto de contraste.
Este precioso salón de paredes blancas cuenta con un rincón muy especial: la pared de acento oscura con detalles artísticos. La propuesta es un diseño de la experta Laura Álvarez de Livitum. Aquí dialogan tonos como el azul marino, el marrón, el negro y, claramente, el beige y el blanco roto. ¡Una combinación que es puro éxito!
El suelo de madera oscura podría restar amplitud, pero la elección de paredes en gris claro y sofá en beige consigue el efecto contrario. Así es este maravilloso conjunto diseñado por Laura Álvarez, donde destaca el color a través de los cuadros que salpican las paredes de alegría y personalidad.
Esta decoración ecléctica ha logrado un salón de revista. La responsable es la diseñadora Laura Álvarez, quien optó por enfrentar dos sofás grises con cojines en tonos rojizos y celestes alrededor de una mesita ovalada y una alfombra en rojo con curvas decorativas. En este conjunto, la mezcla de materiales como madera, tela y metal, además de colores cálidos y luces variadas hace que este espacio resulte tan especial y equilibrado.
En esta última propuesta de nuestra selección, la diseñadora Laura Álvarez optó por una base clara con materiales naturales para dar calidez y verde como toque de carácter. El sofá claro, colocado en mitad de la sala, se acompaña de butaca a tono con reposabrazos de madera y algunas plantas decorativas que dan un aire fresco al ambiente.